Saltan gatos incendiados desde los techos
Pervirtiéndose los contornos de hermosas líneas rectas
En sospechosas ondulaciones cual nunca vi.
En el pecho un pan tuercado se agita violentamente
Entre miles de cuerpos suicidas ahorcados con sus corbatas
Cual siempre por las calles ostentando una vida inexistente,
Y cuánto maldigo de gente a estos saberes quebrantables
Que con su cientificismo pulcro cercenaron la sonrisa de las
caras morenas.
No puedo concebir del mundo a tantas gentes
Cuyos rostros me negaron sus enormes y mutiladas bibliotecas
Firmadas por la desgraciada existencia de las grandes
academias.
Espectáculo benigno es ver saltar gatos incendiados desde los techos
Que más frío y terrible se torna el inescrupuloso estupor
del mundo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario