Cuando
amarran los cuerpos con silencio
En la tortura de una espera irrenunciable
Veo en el puño jamás entumecido
El golpe vital de la rebeldía
Donde la teoría reencarna en acción la palabra
Desnudando la realidad de sus perversas
contradicciones
En este punto fijo mis ojos
En otros ojos sin punto fijo
Que no desploman la
mirada ante su verdad insolente
Ante todo, sin embargo y sin pero en la memoria
Unen sus voces a una voz que yo hago mía
Sobrevivencia imprescindible es resistir
En la unidad su estado tortuoso
Descubriendo el pecho ante un sol imponente
Alzando los puños
Cogiendo la piedra y tirando la semilla
Que este paso hoy amurallado
Que estos gritos por hoy oprimidos
Serán la tinta más negra de la historia
Que un día libre otra mano escriba.

